El poeta vive enamorado eternamente, aunque las hojas que deje sembradas en el alma estén secas, aunque muera mil veces.
Aquí me quedo con vosotros, pintando recuerdos de esperanza y miedo, de amor y vida, de tristeza y deseo…
QUINTO SUSPIRO DE UN MORIBUNDO DE AMOR
Yo cuando deseo, muero.
Muero en la tristeza
De una virgen belleza que aflora
En el pasado,
Ansío no haber existido
Y no haberte encontrado.
¡Eres bella!,
Extraído del poemario Juan Triste
(Metafísica del Silencio), 1998.
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